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15-3 (3) Cómo mantener el estándard de enseñanza

Lecciones prácticas para profesores: Cómo mantener el estándar de la enseñanza.

B.K.S. Iyengar

(Guruji dio algunos consejos a los profesores al observar cómo enseñaban. Esto fue en 1987. Lo que dijo entonces es cierto incluso ahora y por eso reproducimos un trascripción editada de sus consejos a los profesores sobre cómo mantener el estándar de la enseñanza de Yoga Iyengar.)

Hay muchos profesores hoy que no había visto ni encontrado antes. Hacía años que no había visto profesores dirigiendo una clase y con lo que hoy veo tengo algunas sugerencias para hacer. Siento que el estándar de enseñanza ha bajado tremendamente. No sé cual ha sido la causa, y es por eso que quiero hablar con vosotros.

 

Cuando conseguís vuestro certificado, sea de nivel Introductorio o Júnior, pensáis que ya lo habéis aprendido todo y perdéis el contacto con vuestros profesores. Hace mucho que empezamos a extender diplomas, porque nos los pedían las autoridades. Ahora, se ha incrementado el número de profesores. Si no os mantenéis en contacto con vuestros profesores después de conseguir vuestro certificado esto conduce a la pereza y al estancamiento. Estancarse es morir. La manera independiente de enseñar puede que sea una de las razones del bajo estándar.

Éstas son las razones por las que pondré los siguientes puntos ante vosotros, que deberías tener siempre presentes al enseñar.

Es importante que los profesores continúen siendo alumnos.

Cuando enseñáis, os alejáis de la base. Volved a la base. Lo que veo en todas partes es como si los profesores diesen una clase en la universidad. Les faltan vínculos de conexión a vuestra enseñanza. Yoga es una materia práctica. Si le preguntase a un profesor qué ha dicho unos momentos antes, no podría recordar sus palabras; lo que significa que no conecta con lo que enseña e instruye. Los profesores siguen y siguen con sus instrucciones sin ver si los estudiantes las siguen o no. Debéis conectar con lo que instruís y enseñáis para que los estudiantes puedan comprender. También me he dado cuenta que los profesores no mirar a las pupilas de los alumnos, y van dando explicaciones.

Comprobad que las instrucciones son seguidas por los estudiantes. Las explicaciones e instrucciones que no son seguidas carecen de significado.

Si decís ‘pecho arriba' y vuestro propio pecho se hunde, ¿como pueden elevar entonces los alumnos los suyos? Los profesores siguen explicando con muchas palabras y los estudiantes sólo escuchan.

Debéis mostrar y expresar lo que estáis diciendo.

Los profesores hablan desde la cabeza. Los profesores van explicando y los estudiantes sólo escuchan. Cuando evaluamos a los profesores debemos ver que reducen el sobreuso de estas palabras. La enseñanza del yoga no es trabajo para la cabeza sino para el corazón.

La enseñanza del yoga no es trabajo para la cabeza sino para el corazón.

Un profesor debe instruir técnicas. Pero debe ser capaz de cambiarlas según las aptitudes de sus alumnos. Me preocupa ver que después de haber trabajado tan duro para encontrar el mejor movimiento, todavía lo echáis hacia atrás. Hay que subir el nivel.

Usad palabras de acuerdo con el entendimiento de los alumnos.

No vayáis a los puntos más sutiles olvidando los mayores. Por ejemplo, no corrijáis el error del dedo meñique cuando los estudiantes estén haciendo un error gordo. Subrayar los errores más ínfimos significa que pretendéis demostrar que estáis altamente cualificados. ¿A quién le importan los errores pequeños cuando los hay mucho mayores para corregir? Sólo después de corregir los mayores deberían ir a por los menores. Sin embargo, van directos a los más finos. ¿Los nudillos están fuera pero el diafragma está en línea? ¿Están rectos los brazos? ¿Están rectos los codos? ¿Se estiran correctamente? No habléis de puntos menores hasta que se hayan implementado los mayores.

Aprended a observar los ojos de los estudiantes. Si están apagados vuestra explicación no va a servir para nada.

No habléis de puntos menores si los estudiantes no han conseguidos los mayores.

Si un profesor júnior está enseñando en presencia de un sénior, el sénior debe intervenir si es necesario. En un error no hacerlo, no es asunto de educación. Uno no debería escuchar explicaciones equivocadas sino señalarlas al profesor. En caso contrario, todos los que sigan al profesor lo estarán haciendo mal. Esta también es una razón por la que el estándar está cayendo.

El aspecto más importante de la enseñanza es mirar a los ojos de los alumnos. Si están apagados vuestras explicaciones no servirán para nada y debéis cambiar inmediatamente. Dais conferencias pero no mostráis. Algunos sí, pero la mayoría no.

Otra sugerencia que tengo es que los profesores deben enseñar solamente las asanas dadas en sus respectivos niveles. Un par de años más tarde su nivel subirá, y podrán enseñar a nivel más avanzado. Esto prevendrá que se lesionen los alumnos.

A veces veo posturas que no tienen nada que ver con el sistema yógico que he enseñado. Si queréis hacer eso, no uséis la palabra ‘Iyengar'. No podéis introducir movimientos calisténicos y llamarlo Yoga ásana. Ásana es una postura; debe tener una cierta forma, vida, potencia.


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